Con varios de mis amigos compartimos el gusto culinario por el Sushi y es común que cuando hacemos coincidir nuestros tiempos hagamos una salida a cenar, en general, Sushi libre. En uno de nuestros últimos encuentros surgió casi como un chiste el cálculo de la reducción del costo por pieza de Sushi que conseguíamos al pedir grandes cantidades.
¿Qué tiene que ver esto con el desarrollo de software en India? Justamente eso, la reducción de costos en un sistema de producción masivo.
India cuenta con alrededor de 300.000 profesionales calificados trabajando en la industria IT y afines. Además, casi 100.000 ingenieros en software se reciben al año, aportando una fuente de conocimientos inagotable para la industria local. Su costo salarial es hasta 12 veces menor que un par en los Estados Unidos y como si esto fuera poco, poseen un alto nivel de Inglés.
Entonces, ¿cómo competir con un país con experiencia en grandes desarrollos, con costos bajísimos, una número casi ilimitado de recursos humanos y que hablan el idioma de los negocios?
Para empezar hay que descartar dos premisas aplicables a otros modelos industriales:
Primero: olvidarse de competir en costos. Si bien a partir de la devaluación del 2002 Argentina comenzó a tener costos de desarrollo (donde un porcentaje mayoritario esta explicado por el pago de salarios) relativamente bajos, con la inflación que hubo a partir de allí, los costos de producción están casi a niveles de la convertibilidad. Ni hablar de la inflación por alta demanda en los sueldos IT.
Segundo: olvidarse de competir en cantidad. Se estima que en Argentina hay aproximadamente unas 60000 personas directa e indirectamente involucradas a la industria IT. Esa cifra es casi la mitad de la cantidad de nuevos egresados en carreras afines en India.
Si ni los costos ni la producción en cantidad son la respuesta, la única solución que queda es apuntar a la calidad, la especialización y la diferenciación. Argentina tiene una enorme experiencia en nichos como Internet, habiendo creado la mayoría de los proyectos exitosos de Latinoamérica, y que hoy parece volcarse en start-ups de Web 2.0. Posiblemente otra solución sea apuntar a ciertos mercados, como hizo Canadá con el software orientado a la industria Médica.
Argentina tiene una relativamente menor cantidad de recursos humanos, pero estos son altamente capacitados y, sobre todo, estos tienen una enorme creatividad. Quizás con una política de fomento del sector, como la que sí tiene nuestro vecino país Uruguay, Argentina podría llegar a ser uno de los jugadores importantes a nivel mundial junto con Estados Unidos, India, Irlanda y próximamente China.




Muy bueno el artículo. Tenés razón en lo que decís, el tema también sería de ver la posibilidad de incrementar la cantidad de profesionales en es área.